Los resultados de las últimas convocatorias del Cuerpo de Técnicos de Gestión del Ayuntamiento de Madrid invitan a una reflexión que no puede seguir aplazándose.
Convocatoria tras convocatoria, tanto en promoción interna como ahora también en turno libre, un elevado número de plazas queda sin cubrir. Ya no hablamos de un hecho aislado, sino de una tendencia que se repite año tras año.
Los datos son elocuentes:
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- Promoción Interna (resuelta en 2022):106 plazas convocadas; 44 quedaron vacantes.
- Promoción Interna 2021:152 plazas convocadas; solo se cubrieron 55, quedando 97 sin adjudicar.
- Promoción Interna 2023:156 plazas convocadas; únicamente han superado el proceso 55 aspirantes, por lo que previsiblemente 101 plazas quedarán sin cubrir.
- Turno Libre 2026:de las 63 plazas convocadas, solo se han cubierto 48, quedando nuevamente plazas vacantes.
Estos resultados ponen de manifiesto una realidad preocupante para UGT: el actual sistema de selección no está consiguiendo cubrir las plazas que el propio Ayuntamiento considera necesarias para prestar adecuadamente los servicios públicos.
La promoción interna tiene como finalidad reconocer la experiencia, favorecer la carrera profesional y aprovechar el talento de quienes ya prestan servicio en la Administración. Sin embargo, la realidad demuestra que decenas e incluso más de un centenar de plazas permanecen vacantes pese a existir candidatos con experiencia, formación y conocimientos acreditados
Especialmente significativa resulta la convocatoria de promoción interna de 2023. Hubo más aspirantes, más reservas de nota y más personas que superaron el primer ejercicio que en convocatorias anteriores. Sin embargo, el resultado final volvió a ser prácticamente idéntico al de 2021: únicamente 55 aprobados.
A ello se suma otro dato que merece una profunda reflexión. Aspirantes con excelentes calificaciones en el primer ejercicio, e incluso personas que han superado procesos selectivos equivalentes o de acceso por turno libre, tampoco han conseguido superar el segundo ejercicio de promoción interna.
Esta situación, que se repite convocatoria tras convocatoria, nos ha hecho plantearnos si el problema radica únicamente en los opositores o si, por el contrario, el modelo de selección necesita una revisión profunda.
Especial preocupación suscita el diseño del segundo ejercicio (práctico). En apenas una hora, los aspirantes deben analizar un supuesto complejo, localizar la normativa aplicable, argumentar jurídicamente las respuestas y desarrollar varias cuestiones por escrito. El escaso tiempo disponible obliga, en muchas ocasiones, a esbozar las respuestas en lugar de desarrollar adecuadamente los conocimientos demostrados durante la preparación.
La consecuencia es evidente. El sistema parece valorar cada vez más la rapidez de ejecución que la capacidad técnica, el razonamiento jurídico y la experiencia profesional.
Lo más preocupante para UGT es que esta situación ya no afecta únicamente a la promoción interna. Los últimos procesos de turno libre muestran una tendencia similar, dejando también plazas sin cubrir. Ello demuestra que no estamos ante un problema puntual de una convocatoria concreta, sino ante un modelo de selección que, en la práctica, está resultando ineficaz para cubrir las necesidades reales de personal del Ayuntamiento.
No se trata de rebajar el nivel de exigencia ni de cuestionar la independencia de los tribunales calificadores. Se trata de preguntarse si los procesos selectivos están cumpliendo la finalidad para la que existen: seleccionar a los mejores profesionales y cubrir las plazas convocadas.
Cuando durante varias convocatorias consecutivas quedan vacantes decenas o incluso más de un centenar de plazas, resulta evidente que algo no está funcionando correctamente.
Desde UGT consideramos imprescindible que el Ayuntamiento analice en profundidad los resultados de estas convocatorias y revise el diseño de las pruebas, la duración del segundo ejercicio y los criterios de evaluación aplicados, con el objetivo de garantizar procesos selectivos exigentes, objetivos y proporcionados, pero también eficaces para seleccionar el talento que la organización necesita.
Porque cubrir las plazas convocadas no es solo una aspiración de quienes opositan. Es también una necesidad para el buen funcionamiento de los servicios públicos y una responsabilidad de la Administración.
Es por ello que, desde UGT, nos hemos puesto en contacto con la Dirección General de Planificación Y RRHH para mostrar nuestra preocupación y desacuerdo con esta situación y solicitar una solución.
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